Tu rostro es otro cielo.

Te recuerdo como el mejor verano.

Tu sonrisa decora la tarde. Florece la pasión del estío contemplando tus ojos, pues hay un sol en tu mirada. Vuelan como palomas las arrugas de los instantes que se marcan en la cálida atmósfera de tu piel y el amor escapa suelto entre sus alas, hasta que un mar de tu risa adormece el mundo. Cada palabra es una estrella para mirarte, la luna es esa mancha de tu rostro, la luz que nos ilumina discurre por tus poros. Te ruborizas y hay jirones de fuego en la niebla. Tu belleza ha de ser el sacrificio de un Dios a otro universo. 

Te miro y sé que existo si me nombras. 

Amanece el día tu perfume. Bailan las nubes de nostalgias con tu pelo. Llueves y mi alma nace a la orilla de tus pupilas. En tus labios cual río, naufragaba mi voz… sobreviví a tus besos. Despierta una ráfaga de suspiros amparados en tu pensamiento, que arrasa mi ser, que me hace enloquecer dulcemente. Mi corazón es posesión de tu aliento desde que corrí el riesgo impredecible de encontrarme en tu sonrisa, donde cualquier día es todo el tiempo. Bebí mi sed en tu boca, que esconde en secreto lo esencial para la vida. 

El planeta girará donde tú vayas.



No hay comentarios :

¿Qué opinas?