Lo que no te dicen

Cuando todo se acaba la gente más cercana siempre suele decirte lo mismo: "el tiempo lo cura todo", "a él le irá peor, nadie puede ser feliz con tantas mentiras, no te preocupes", "no merece la pena estar mal por un idiota", "él no era el adecuado, encontrarás a otra persona". Pero nadie suele decirte la verdad, porque la realidad siempre es más dolorosa. 

Lo que nadie te dice es que la vida es injusta y tienes que asumir que él, por mucho daño que te haya hecho, ha ganado el juego. Él está con otra chica que no te escuchará hasta que sea demasiado tarde y siempre encontrará la manera de ponerse de la parte de su niño. Sabes que es verdad porque a ti te pasó. Y probablemente siempre sea así. Tú no sabes si él es feliz o no, pero probablemente lo sea, se considere un triunfador, ¿por qué si no seguiría jugando de esa manera? Es importante que asumas esto, la vida no es un cuento, el bueno no gana siempre y el malo se pudre. Eso no funciona en el mundo. Y el hecho de perder no te convierte en una mala persona que se lo mereciera. A menudo nos castigamos a nosotras mismas como si no tuviéramos bastante con el sufrimiento que llevamos, creyendo que si nos han tratado mal es porque algo está mal en nosotras. Por eso tienes que entender que la vida es injusta, ¡tú no tienes nada de malo, el mundo es así! Así que no dejes que te cambie. No te conviertas en otra persona creyendo que así te irá bien. No. Si haces lo que crees correcto nunca tendrás tiempo para arrepentirte.

Lo que nadie te dice es que tú no eliges tus sentimientos, tú no eliges de quién enamorarte, no eliges que te traicionen y desde luego no eliges el dolor que viene después. Así que no te culpes. Bórralo de facebook, tira sus cosas, llora mucho y mantente cerca de tus amigos. Habla a diario con alguien, cuenta como te sientes. Cuando haya pasado el tiempo suficiente y estés preparada, ponte un vestido, cambia de look, sal de fiesta, baila toda la noche, haz tonterías que siempre quisiste hacer y nunca llegaste a cumplir a su lado. Cuando aún haya pasado más tiempo podrás escuchar vuestras canciones, ver vuestras fotos y no sentir dolor. Te aviso de que el tiempo para pasar estas fases es indefinido, y puede llevarte desde semanas a años curar el vacío. Y luego, olvídalo a él. No es un "olvida" porque su recuerdo te haga sufrir, sino porque a él no le importas nada. También es importante que asumas esto. Probablemente jamás le importaste. Él no te recuerda, todo el tiempo que pierdas en pensar en él no volverá y no te dará nada. Aunque duela ten presente que para él tu existencia no tiene ningún valor.

Lo que nadie te dice es que nada te garantiza que vaya a haber alguien para ti en el futuro. Tienes que aprender a ser feliz tú sola, sin necesidad de nadie, porque aunque hubiera otra persona, las relaciones acaban. Los amores de película solo existen en las canciones. Nos han enseñado que para realizarnos como personas tenemos que casarnos y formar una familia. Falso. La vida puede ser lo que tú quieres que sea, para realizarte solo tienes que hacerte feliz, y no hay nadie que vaya a hacerlo por ti incondicionalmente. Ya lo dijo John Lenon, no existen las medias naranjas, tú ya naciste completa y así tienes que aprender a vivir.

Lo que nadie te dice es que cuando lo veas a través de la perspectiva del tiempo, lo que te parece un mundo, solo habrá sido un guisante bajo tu colchón y entonces entenderás por qué decían que no merecía la pena sufrir tanto. Pero solo entonces. Mientras tienes que comer helado y ver películas bajo una manta mientras hablas con tus amigas de lo cabrones que son los hombres. Y lo más importante es que después aprenderás. Aprenderás a elegir, a no fiarte, a distanciarte de la gente, a esperar, a ver los detalles, a ser fría cuando sea necesario, a mantener tu dignidad por encima del amor, a distinguir la realidad de tus ilusiones y a vivir solo contigo misma sin necesitar a nadie. Olvídalo a él, pero recuerda el golpe. Siempre. Si no quieres que la historia se repita.

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