Vuela más alto

Cuando crecemos dejamos de creer en los cuentos, en la magia, en los Reyes Magos... Dejamos de creer en muchas cosas que no existen para comenzar a creer en nosotros y tratamos de convertir la vida en algo más predecible, algo más manejable y menos incierto. Tratamos de moldearla como un trozo de barro que se nos resiste, que se tensa y con el tiempo se endurece para fijarte unas condiciones, un pacto amargo que terminamos firmando con una jornada laboral de ocho horas, un contrato vital que nos obliga a levantarnos siempre a la misma hora y alguna vez saltamos entre las grietas de los vacíos que llenamos con las cosas que todavía nos hacen felices. Dejamos de creer en la magia y seguimos viviendo una vida menos intensa, como si al sustituir ese indefinido mundo nuevo al que llegamos por unas leyes arbitrarias y coherentes, como si al borrar esa creencia de que "todo es posible" y hacer una criba con nuestros sueños, se nos apagara un poco esa llama que late dentro de cada uno... como si de repente viviéramos menos. Lo curioso es que aunque nos prohibimos creer en tantas cosas, seguimos viviendo por lo que no existe. Perseguimos las estelas de fantasmas que nadie verá nunca, corriendo, corriendo por los motivos equivocados. No hemos dejado de creer en lo imposible, solo nos hemos cambiado los zapatos, como si la perfección o la eternidad estuvieran esperando por nosotros al cruzar la esquina. Como si de alguna manera con estos zapatos pudiéramos adelantar a las mentiras que cada día llevamos con nosotros de la mano, esas que solo te atreves a mirar a la cara con una copa sentado en la cama: fingir que no nos damos cuenta de cómo nos arrastran de vez en cuando algunos recuerdos, que de tres pasos dos son hacia atrás, que cargamos con piedras que nos pesarán toda la vida, que no hay todo que nos podamos perdonar. Convertimos errores en miedos y vergüenza, sacrificamos creer en nosotros por creer en imposibles que no existen para tener algo por lo que vivir. No puedes volar más alto si no sueltas las quimeras que te hacen tan infeliz. Nunca serás perfecto y no vas a vivir para siempre. Vuela más alto.


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