Amor errante

Alguien me preguntó por qué dejé al amor de lado. Al amor dulce, verdadero. En resumen, amor de película. No sé qué decir. ¿Maduré? Algunas de las personas más extraordinarias que conozco aún buscan el amor... sin demasiada suerte. ¿Cerré la puerta? Probablemente me aislé de la mentira, sentencié a lo efímero, sellé el cajón de lo incierto, mutilé lo imprevisible y lancé al mar esos mitos acerca del destino. Dejar de creer apaga una llama. De repente el sentimiento pierde nitidez, se vuelve más turbio, más defectuoso, más condicional, más frío e irregular. De súbito vigilas defectos donde el resto solo sienten. Para ti son advertencias. Para otros es amor, inocente, imperfecto, aventurado pero ante todo, suyo. Mientras, yo me cansé de vender cuentos sin final feliz a cambio de un recuerdo de calor tierno.




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