Es un abrazo

En contra de toda lógica, me he dado cuenta de que cuando estoy triste me gusta escuchar cosas tristes. ¿Que no? Por ejemplo la música... Sí, es curioso. Sé que no soy la única, le ocurre a mucha gente. ¿Qué clase de masoquistas somos? Quizá unas palabras de aliento, un ritmo excitante nos calmaría. Pero no, no es lo que estamos buscando. No buscamos entusiasmo ni motivación. Cuando estamos tristes solo buscamos más tristeza. Se siente como una pieza rota en un pozo muy profundo que solo encaja con otra pieza no simétrica ni complementaria, sino igual a ella. Buscamos comprensión y no alivio, porque en la comprensión hay una especie de consuelo que ninguna palabra de ánimo puede expresar.


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