Soy más feliz desde que me conozco.
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Un amor para toda la vida
Si quieres un amor de verdad, un amor como para toda la vida, tienes que vestirte de soldado sin armadura. Por ti y por él o ella tienes que dejar para siempre de agachar la cabeza. Tienes que ser quien eres. Y ser la mejor versión de ti cada día. Tienes que correr a su lado y no perseguirlo. Tienes que luchar con él y no por él. Tienes que vencer al miedo y a las dudas. Tienes que escuchar a tu cabeza. Tienes que guardar secretos y soltar huracanes cuando sea preciso. Tienes que mostrar la profundidad de tu universo sin revelar tus galaxias. Tienes que fundir tu alma en la suya antes que vuestros cuerpos. Tienes que ser valiente y actuar con decisión. No debes darlo por seguro, tienes que ganarte cada día su corazón, y permitir que se gane el tuyo, con pasión reciclada. Debéis estar el uno para el otro, todo debe ser recíproco. Tienes que sostener su mano, miraros a los ojos cuando habléis, leer vuestras miradas, curar con abrazos, reír juntos de la misma estupidez.
Si quieres un amor como para toda la vida debes amarlo, pero no debes necesitarlo nunca. Tienes que ser libre a su lado. Tienes que aprender de esa persona y dar lecciones. Y crear sonrisas. Y ahuyentar fantasmas, Y alzar tormentas cuando no se porte. Tienes que firmar acuerdos donde los dos ganéis incluso cediendo algo de terreno. Tienes que derribar los muros entre ambos. Y discutir mil veces. Y arreglarlo con mil y un besos. Tienes que dar importancia a lo importante y desterrar las trivialidades. Tienes que aceptarlo o marcharte, no hay cambio. Tienes que enamorarte o marcharte. Tienes que perseguir tus sueños y estar a la altura de tus metas. No te calles lo que piensas. Arriésgate. Y no te rindas en lo amargo, siempre que seque tus lágrimas, tú debes secar las suyas. Tienes que respetarte y respetarlo. Tenéis que miraros con los mismos ojos. Tienes que dejar que te descubra nuevos paraísos. Y enseñarle cosas que jamás pensó que le gustaran. Tenéis que vivir aventuras juntos y disfrutar lo convencional y lo ordinario. Tienes que estar a gusto. Tienes que quererte como para toda la vida... y ya después quererlo.
La vida no tiene normas
Cuando tenía doce años pasaba tardes enteras desnudando margaritas para hacer del mundo un lugar más simple, algo que podría predecir, que podría controlar, como las vidas de los personajes de Grease perfectamente acompasadas en sus coreografías entre frase y frase de guion. Sujetos de esos hilos que llamamos destino o aferrados a ciertas creencias, tratamos de sortear el caos de nuestra vida para apoyarnos en los momentos que tienen algún sentido, siempre burlando el papel del azar sobre nuestros acontecimientos y ensalzando a algún Dios para entender los motivos de esta maraña de tiempos y personas que se nos escapan de las manos.
Yo llamo madurar a entender, quizá algún día, que no hay motivos. Podrías comportarte de cualquier otra forma y tendría el mismo efecto. Quiero decirte que a la chica que lleva la falda corta le importa una mierda tu pene o quizá ha salido a buscar uno que le interese, o tal vez la mujer con una fantasía voraz de sexo es esa mojigata de gafas y pantalones anchos. Quiero decirte que aquel amigo que te ignoró todo el verano quizá todavía vea en ti a un amigo, aunque no sea recíproco, ¿y el que se acostó con tu ex tres días después de dejarlo? Ese tal vez te quiere aún como un hermano, pero a veces las cosas se nos van de las manos. Y no hay justificación válida ni motivos necesarios.
Quiero que entiendas que cuando el jefe le dice a su esposa que la ama, no está mintiendo aunque sus ojos vuelen al culo de esa jovencita con quien pasa las noches en la oficina. Quiero que entiendas que no todos los religiosos son estúpidos, ni todos los musulmanes son homófobos ni machistas. Quiero que entiendas que ver Telecinco no determina el coeficiente intelectual de nadie. Y que puedo emborracharme cada fin de semana y leer cinco libros de domingo a viernes. No eres mejor ni peor que nadie, porque no hay normas. Porque pensar que ese chico de dos metros lleno de tatuajes es peligroso, es una construcción que no representa el mundo en que vivimos. Quiero que te olvides de ese manual con normas para la vida que llevas debajo del brazo, ese que predica cosas como que quienes van al psicólogo están locos, que los soldados son todos violentos o que votar al PP es de personas de cabeza cuadrada. Quiero que ahora lo tires a la basura porque ese código no representa el mundo en el que vives, no está sirviendo, no es útil, porque por mucho que creas que el jefe no siente nada por su esposa, tú no sabes cómo se siente. Porque por mucho que creas que esa chica que escucha reggaetón no tiene dos dedos de frente, tú no sabes si se dedica a salvar vidas o estudia ingeniería aeronáutica. Tengo amigos ex convictos que hoy en día son mejores personas que algunas que nunca pisaron una cárcel. Quiero que tires todas esas lecciones inútiles a la basura. La gente cambia y ni su aspecto ni sus aficiones pueden definir su inteligencia o si son buenas o malas personas. ¡Y tú no sabes nada de ellas! Deja de encarcelarte con prejuicios y serás libre.
Aprende que no todo tiene una causa, ni toda ley es justa, ni todo el bien regresa. No le debes nada a nadie. Entender que la vida no tiene normas es entender que los demás no tienen tampoco derecho a juzgarte, que no necesitas justificar tus gustos, tu opinión ni tu existencia. Que no tienes que avergonzarte, que no necesitas dar coherencia a cada decisión que tomas. Que puedes elegir lo que te apetezca sin importar lo lejanas que estén de tu pasado y presente y ya está. Que nadie tiene derecho a imponer cómo te sientes o qué deseas solo porque consideren que el mundo y las personas se guían por normas estrictas y no están todas naufragando a la deriva del azar. Que eres alguien independiente de tus errores y mereces todo aquello que puedas conseguir. Entiende que la vida no tiene normas, y entenderás que tú no tienes más límites que los que te has impuesto por culpa de ese código que has decidido seguir. Tienes derecho a reír en los malos momentos y a aspirar a un ángel de Victoria’s Secret incluso aunque tú tengas sobrepeso. Y sí, también puedes llevar esos pantalones cortos. Tienes derecho a pasar una tarde bebiendo cerveza y viendo el fútbol aunque la economía esté decayendo. No existen leyes físicas ni humanas que impidan esto. Tú no conoces a las personas, deja de tratar de encasillarlas inútilmente bajo esta normativa que has creado, deja de encasillarte a ti. Deja de pensar que no eres lo bastante bueno porque cometiste algún error, o que no mereces a una persona porque en el pasado la trataste mal. Déjalo porque puedes cambiarlo. Cambia tus normas.
La belleza es vivir
La belleza no es tener cabello largo, piernas delgadas, piel bronceada o dientes perfectos. Créeme. La belleza es el rostro de quien lloró y ahora sonríe, la belleza es la cicatriz en la rodilla desde que te caíste cuando eras niña, la belleza son círculos cuando el amor no te deja dormir, la belleza es la expresión en la cara cuando la alarma suena en la mañana, es el maquillaje corrido cuando tomas una ducha, es la risa cuando haces una broma que solo tu puedes entender, la belleza es encontrarse con su mirada y dejar de comprender, la belleza es tu mirada cuando lo ves, es cuando lloras por todas tus paranoias, la belleza son las líneas marcadas por el tiempo. La belleza es lo que sentimos en el interior que también se muestra en nuestro exterior. La belleza son las marcas que la vida deja en nosotros, todas las patadas y las caricias que los recuerdos nos dejan. La belleza es darte el permiso de vivir.
Esta es la forma de crecer
Puede que la vida nunca esté a la altura de tus expectativas, pero es mejor, es algo real. Y la realidad supera la ficción. Aprende a apreciar lo que tienes cada segundo de tu vida en lugar de añorar todo lo que no tienes. Aprende a apreciarte. No se trata de lo bueno que eres, sino de lo bueno que quieres ser. Reúne el coraje para alejarte de todo lo que te hace
miserable. La vida no viene con control remoto, así que si quieres ser feliz
levántate y cámbiala. Puedes moldearla a tu antojo, pero nadie puede tenerlo todo en esta vida. Tienes que perdonarte por no controlarlo todo. A veces la tristeza te abruma, a veces no estás a la altura de los problemas a los que te enfrentas y necesitas darte tiempo. No siempre podrás hacer todo lo que quieras con tu vida. Necesitas avergonzarte menos ante la idea de que no eres suficiente. Necesitas perdonarte y seguir adelante con tu mejor intención como bandera. En el mundo solo dos tipos de personas consiguen el éxito: o naces afortunado, o te conviertes en luchador. Nadie elige cómo, cuándo ni dónde nacer. Nadie puede cambiar todas sus vivencias. Nadie ha vivido lo que tú. Nadie es como tú. No puedes simplemente seguir el camino de otro y esperar el mismo resultado. Por eso no puedes juzgar a los demás. Vivimos en el mundo que nos ha tocado y no quiere decir que nos represente. Dejemos de hablar de la humanidad como un mal estereotipo. Hay personas buenas que hacen cosas malas. No somos los errores que cometemos. El mundo no es cruel, es un lugar hermoso, solo ha experimentado hechos que lo son. No tratamos con hombres ni con mujeres. No tratamos con blancos ni negros. No tratamos con chinos ni africanos. No tratamos con gordos ni con feos ni con guapos. No tratamos con homosexuales, bisexuales, pansexuales, asexuales ni heterosexuales. No tratamos con ricos ni con pobres. No tratamos con etiquetas, tratamos con personas, personas rodeadas de piedras que les hacen caer. A veces nos las lanzamos unos a otros. Cada persona es un mundo. Hazte amigo de personas que no son de tu edad. Sal con personas cuyo primer idioma no es el mismo que el tuyo. Conoce alguien que no venga de tu clase social. Confía en alguien que ha tropezado donde tú no has pisado. Esta es la forma de ver el mundo. Esta es la forma de crecer.
La vida es un polvo
Solía sentarme con mi padre cada tarde desde que tengo memoria a escuchar la radio en el sofá de la sala de estar después de comer. Él con su café en la mano y yo admirando en silencio su porte grave. Veía girar la cuchara con aquel sonido metálico, casi musical. Él solía olvidar el azúcar, hasta aquel primer sorbo amargo que le recordaba su error. Y yo ya estaba de pie para buscar su azúcar, incluso antes de darle tiempo a profanar el silencio con sus maldiciones. Traía el tarro de azúcar antes incluso de que el café amargara su tarde. Así todos los días, durante largos años, hasta que encontré un trabajo y dejé de tener tiempo para observar a mi padre y escuchar la radio. Desde entonces me arrepiento de no haberlo hecho más veces en la vida. Creo que es el mejor consejo que puedo darle a alguien: si puedes hacer a alguien un poco más feliz, si puedes evitarle algún mal, hazlo. No esperes a que reciba el golpe ni a que se dé cuenta de lo que hiciste por él. No te hagas de rogar. No esperes a oír sus quejas o a discutir con él, a que te eche en cara lo que no hiciste, a molestarte u ofenderte porque no era tu responsabilidad. No lo hagas. El café se enfría, la vida pasa. Hazla lo más agradable posible. Creéme. No merece la pena un trago amargo. Los tragos amargos solo ponen de mal humor a las personas y su mal humor es contagioso. Pero si puedes hacer feliz a alguien, estarás invirtiendo en un amigo, en una compañía agradable, en comodidad. No voy a decirte que recibirás todo lo que des. Solo digo que la vida es algo así como el sexo: se disfruta más cuando estás haciendo disfrutar a la otra persona, cuando la ves jadeante y embriagada de placer. En ese estado las personas solo quieren dar y recibir y recibir y dar, y embriagarse de más placer, y que tú te embriagues de lo mismo. Piensa en la vida de esa forma. No como un objeto melancólico a través del que te arrastras, no como un café, no como una montaña rusa de dolor y alegría, ni siquiera como un camino. Piensa que la vida es un polvo. Si terminaste en esta orgía que es el mundo, es para disfrutar. Toma las decisiones adecuadas, elige a las personas adecuadas, hazlas felices, hazlo como a ti te guste, no te dejes influir por las opiniones de otros. Disfruta. Logra hacerte feliz.
Allí
Hay un lugar separado de lo que conocemos por un muro inquebrantable para lo físico y allí es donde van a parar todas las piezas rotas, todos los ojalá, los casi, los quizá. Allí las leyes físicas son irrelevantes. Allí van a veces los locos y habitan los que ya se fueron. Allí descansan las musas que bañan en inspiración a los artistas y espera como una caja de melodía todo nuestro futuro a que le demos cuerda. Allí el pasado siempre vuelve como en una máquina del tiempo y el dolor se disipa. Allí como en bolsas, reposan nuestros sueños y deseos y si vas, puedes coger todos los que quieras sin quemarte, sin trampas, sin que hiele la sangre. Allí hay un enorme tesoro que acumula el precio que pagamos por cada error que cometemos. De allí salen los cuentos, los mitos, las leyendas y eso de que el bueno siempre gana a los seres más perversos.
Allí puedes volver a ser quien eras. Allí las dudas se despejan como nubes en un cielo totalmente azul. Allí todo buen pasado es presente. Allí puedes revivir hasta el mejor día de tu vida. Allí puedes recomponerte en un segundo como si jamás te hubieran roto el corazón. Por eso allí es fácil sentirse bien. Allí lo encontrarás todo, a cambio te perderás a ti mismo. El precio del viaje allí es no regresar jamás.
Life is like this
En realidad, el mejor regalo que puedes darte es una vida de aventuras. Vive la vida que quieres recordar.
The only way
Las mentiras son la única manera que existe en el mundo de escapar de la realidad. Libros, películas, anécdotas... La fantasía se basa en mentiras. Y esa es la única forma de salir del mundo que conocemos. Las mentiras nos distraen, nos alivian, nos absorben, nos hacen felices. No podríamos vivir sin mentiras. Para ello se inventó el arte. Por eso las mentiras son tan necesarias en nuestra vida, y a veces tan dolorosas...
Guapa
No te preocupes por ser guapa. No naciste para serlo. Naciste para comerte el mundo, para pintar graffitis en el cielo, para conquistar otras galaxias, para curar enfermedades, para salir en los libros de historia, para llegar hasta donde te propongas. Has nacido para ser libre, feliz y exitosa. No dejes que nadie te menosprecie por no ser guapa, no dejes que nadie simplifique tus objetivos y tu valía a tu belleza.
Next stop... somewhere new
Cuando la rutina asfixia, el tiempo se para, los sueños mueren... a veces no se busca un destino, solo se huye de un lugar donde te has quedado demasiado tiempo. No buscamos acostumbrarnos ni acomodarnos, buscamos sorprendernos, y luchar por vivir un día más en este mundo solo para probar algo nuevo. Lo único que no queremos es simplemente existir en una rutina diaria... sin aprovechar todas nuestras oportunidades, sin explorar la belleza de un mundo que podemos poner a nuestros pies solo con la inconformidad y las ganas.

#308
La mejor manera de ser feliz con alguien es ser feliz solo. Porque así cuando estés con alguien será por elección, no por necesidad.
Os desafío
Este es un reto para ser feliz otra vez por si pierdes las ganas. Se trata de hacer una lista con todos los momentos de tu vida de los que estés orgulloso o que simplemente te hagan sonreír. Recuerda en los malos momentos por qué estás luchando; cuando no tengas esperanza, sabrás a dónde ibas; cuando te mires al espejo y estés decepcionado, verás todo lo que has conseguido; cuando cambies te darás cuenta de todo lo malo que dejaste atrás; cuando tengas miedo de dar un paso, sabrás lo lejos que estás ya del comienzo del camino; cuando sientas que estás estancado, te acordarás de cuántos has subido; cuando sientas melancolía, revivirás lo mejor de ti; cuando te arrepientas de algo, habrá otros mil motivos para enorgullecerse; cuando olvides una lección, la aprenderás de nuevo. Una vez que hayas escrito los mejores recuerdos de tu vida, sigue haciéndolo cada día: tres motivos por los que hoy haya merecido la pena. Según los expertos, esto aumenta tu optimismo a largo plazo, ya que cada día se te hará más fácil recordar momentos positivos por encima de los negativos. Pero además te ayudará a vivir día a día, para que tengas tres razones que escribir, tres razones que recordar, y cientos de razones para que tu yo futuro esté satisfecho con su vida.

El que no arriesga no gana
El que no arriesga no gana. Pero tampoco lucha, siente, se emociona, aprende, se enamora, se pierde, ríe, cae, se levanta, descubre, disfruta, es feliz, imagina sueña ni espera.
El que no arriesga no vive.
El que no arriesga no vive.

Aspira a ser un aventurero
En la vida podemos clasificar a las personas en dos tipos: las personas aventureras y todas las demás. Las personas aventureras no tienen miedo de salir de su zona de confort, o mejor dicho, lo tienen pero no les importa. Los aventureros son esas personas a las que no debes decirles que no pueden hacer algo, porque de todos modos lo harán. Son aquellos que escapan y vuelan y nadan y recorren mil países para encontrar esa foto, esa obra de arte, ese recuerdo, a esa persona... Son personas que no tienen miedo de hacer lo que les hace felices, no tienen miedo de salir del charco, del aro en que se ha encerrado la sociedad. Son personas que no solo sueñan con ser libres: además lo hacen, sin importar el precio. Son todos los que creen en sus sueños y no esperan a mañana para llevarlos a cabo. Los que no necesitan destinos antes de salir de viaje, ni un botiquín, ni mil euros al mes, ni cinco años de preparación. Muchas veces se les ha llamado locos, temerarios, inconscientes... Son la clase de personas que recorren un continente en bicicleta con quince céntimos en el bolsillo, un par de chicles y un clip. Sin excusas, no importa el frío, la nieve o la lluvia, los obstáculos no son más que oportunidades para hacer algo diferente. Los aventureros no tienen miedo a equivocarse. No necesitan saber qué les espera en el futuro. Saben que lo peor que puede ocurrir es que mañana tengan que vérselas de nuevo para sacarse las castañas del fuego, pero no importa, porque la vida no va de vivir un día más para poder ganar otros cincuenta euros que pasado mañana podrás invertir en tu jubilación, porque nada está garantizado, ni siquiera el hecho de que haya un mañana para nosotros. Los aventureros saben que lo peor de la vida no es morir, enfermar, pedir en la calle o despertar en una ciudad desconocida sin poder comunicarte con nadie. Los aventureros saben que lo peor de la vida es no tomar todas las oportunidades, no invertir todos los días en una nueva aventura y arrepentirte al final de no haberlos vivido lo suficiente.

Lo que te hace emocionarte
A veces nos centramos demasiado en conseguir ese empleo, esa nota, ese premio. A veces nos obcecamos en pasar largos ratos leyendo cosas que no nos interesa, hablando con personas que no nos gustan o realizando tareas aburridas porque eso es lo que hay que hacer cuando quieres aspirar a lograr algo en la vida: un buen trabajo, una casa agradable, una familia a la que mantener... Pero dime, ¿recuerdas la nota que sacaste hace 8 años en el examen de ciencias? ¿Acaso recordarás dentro de un año o 50 la nota que sacaste hoy? ¿El informe que realizaste? ¿La reunión a la que acudiste? ¿Recordarás siquiera este texto?
Dime, ¿qué recordarás entonces?
Puedes pasar una vida mediocre tratando de adecentarla o puedes dedicarte a construir recuerdos increíbles.
Puedes pasar una vida mediocre tratando de adecentarla o puedes dedicarte a construir recuerdos increíbles.

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