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Haruki Murakami

Cerrar los ojos no va a cambiar nada. No va a desaparecer simplemente porque usted no pueda ver lo que está pasando. De hecho, las cosas aún serán peor la próxima vez que los abra. Ese es el tipo de mundo en que vivimos. Mantenga los ojos bien abiertos. Sólo un cobarde cierra los ojos. Cerrar los ojos y tapar los oídos no hará que el tiempo se detenga.

Si no empiezas a resolver hoy tus problemas, mañana tendrás más.

A veces sentimos que todo en nuestra vida está mal. De repente empezamos a caer por un precipicio y ¿qué podemos hacer para evitarlo? Detenernos, encerrarnos, apartarnos, o solamente beber para olvidar la caída. A veces es como si el mundo se parara y te preguntas ¿qué hago ahora? Pero solo te has parado tú. No puedes meterte en la cama hasta que pase la tormenta, no puedes bajarte un momento a tirar toda la mierda. Con el tiempo te das cuenta de que nada se detiene, así que tú también tienes que seguir. Si te paras, la tormenta solo puede arrastrarte con ella. Tienes que seguir, seguir pensando que la vida es bella. Seguir confiando en el mañana aunque pasen días, meses o años. Hay que seguir luchando porque la vida es una constante batalla y por mucho que te hayan herido, si te rindes, pierdes; el agujero que te ha traído hasta esta encrucijada se hace más grande cuando te detienes, y entonces por él solo pueden caer más cosas. Salva todo lo que puedas, y sálvate a ti de la caída, a veces con una sonrisa es suficiente para empezar a cerrar la brecha. No dejes de luchar.


Things will never happen, or... maybe?

Imagínate que fue hace un par de años, durante el verano entre primero y segundo de secundaria. Estás morena porque has estado tomando el sol junto a una piscina rodeada de piedras, te has puesto el chándal Juicy nuevo, y estás pensando en el chico que te gusta, el que asiste a ese otro instituto cuyo nombre no mencionaremos y que dobla pantalones vaqueros en la tienda de Abercrombie que hay en el centro comercial. Estás tomando cereales de chocolate como a ti te gustan, empapados en leche desnatada, y ves la cara de una chica en uno de los lados de la caja de leche. «Desaparecida». Es guapa, probablemente más que tú, y tiene una expresión resuelta en los ojos. Piensas "mmm, a lo mejor a ella también le gustan los cereales de chocolate. Y seguro que también le parecería que el chico de Abercrombie estaba bueno". Te preguntas cómo es posible que desaparezca alguien que… bueno, que se parece tanto a ti. Pensabas que solo desaparecían las chicas que participaban en los concursos de belleza.

Pues piénsalo dos veces.


If he loves u...

Si él te quiere y le crees, asegúrate de que caiga a tus pies. Si él te quiere cuando estás muerta y enterrada, besas a un asesino que juega con su gatita. Pero él se ha arrastrado dentro de tu alma herida. Nunca jamás te va a dejar marchar.
Si él te quiere, no te quiere. Sé quien le deje nena, no te dejes atrapar. Si él te quiere, prende tu corazón en llamas. Odio ser quien te diga que él es un mentiroso. Si él te quiere, no te quiere.
Así que mantenlo más cerca, sé una muñeca. Él solo te dará una muestra, pero tú lo quieres todo. Pero si tropiezas antes de caer, toma una pequeña muestra o lo perderás todo.
Apuesto a que estás esperando que llegue el día, lo estás deseando todo el día, apuesto que estás deseando que llegue el día que te quiera, pero no te quiere. Sé quien le deje nena, no te dejes atrapar. Si él te quiere, prende tu corazón en llamas. Odio ser quien te diga que él es un mentiroso. Si él te quiere, no te quiere.


La religión es necesaria

Todos necesitamos creer en algo. Un ser humano no está psicológicamente preparado para aceptar la injusticia del mundo y la insignificancia de su existencia. Hay quien cree en Dios, en Buda, en el Islam, en el Karma... hay quien cree en la ley o en justicia poética, pero al fin y al cabo tienen en común que la vida tarde o temprano dará a cada uno lo que se merece. Falso o cierto lo importante para seguir adelante es creer en ello. Eso nos da una garantía: que iremos al cielo porque somos buenos, que nos reencarnaremos en un ser superior y volveremos a la vida, que recogeremos lo que sembramos. Un futuro completamente incierto en realidad, una promesa que necesitamos. Una venda para evitar admitir que el reflejo de bondad que poseen algunos individuos, es algo totalmente inútil en el mundo sádico, frívolo, cínico y arbitrario que habitamos. ¿Pero y si alguna de esas creencias fuera cierta?


Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde

¿Por qué hay personas que odian a alguien sin conocerlo? ¿Por qué hay niños que humillan y hunden a quienes son diferentes sin que les hayan hecho ningún mal? ¿Por qué hay chicas que solo se fijan en el chico que las perseguía cuando él ya ha encontrado a alguien que le corresponda? ¿Por qué hay chicos que ignoran a la chica que aman hasta que ella se cansa y los abandona? 

Nadie sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Eso dicen. Yo creo más bien que hay gente que no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, y hay gente inteligente. Es como si ciertas personas creyeran por algún motivo que no importa cuánto desprecien a alguien porque siempre va a estar ahí. La balanza siempre se inclinará a su favor. ¿Pero por qué hay quien desprecia a aquellos que le importan?

Hay gente que no sabe lo que tiene hasta que lo pierde y hay gente que simplemente no sabe lo que tiene delante. Odian, humillan, ignoran, desprecian. Gente que probablemente desfogue los sentimientos que conciben hacia sí mismos con otras personas. Personas débiles porque ellos son cobardes. Personas ingenuas e inocentes, que no saben usar las armas para defenderse. 

La gente se cansa. La vida también se cansa. Entonces no decide dar la espalda a los masoquistas, ni a las personas que no miden ni pesan nada, en su lugar les pega una paliza. La vida te enseña las lecciones más importantes con dolor: el respeto, el buen juicio, la consideración... Si no lo hacen las normas de una buena educación, la vida se ocupará de grabar en tu mente esos valores para que jamás los puedas olvidar.

Reinas de corazones

Nunca juegues con una mujer jovial y pura, de esas que están rodeadas de admiradores principescos. Nunca hagas daño a un corazón grande y lleno, de esos que enaltecen y atiborran a espíritus de ángeles. La melancolía nació de sus lágrimas, la rabia emanó de sus desdichas. Cuando el dolor brota en su rostro, galopan cien caballos con sus caballeros de alto porte, dispuestos a defender el honor de su musa, a ser el héroe que acabe con su amargura. Si te conviertes en el autor de su infortunio, debes saber que habrá quien te dé caza solo para disfrutar el placer de la sonrisa de esa dama.


Piensa

A veces un segundo es demasiado tarde. Puedes fundir la vida a tu capricho y darle forma, pero no a los demás. A veces un error es insalvable. Una palabra incorrecta, un gesto a destiempo. Todo cambia. Y ya no se puede restaurar. Así que ten cuidado. Piensa. Da un paseo cuando los recuerdos te calienten el corazón y enfríate. Si condenas a algún inocente en pos del culpable, sentencias a la persona equivocada y ya pierdes para siempre a quien algún día más necesites. Del amor no resurge la confianza muerta, el remordimiento no cambia el pasado, el perdón no borra las heridas del recuerdo...



Amor errante

Alguien me preguntó por qué dejé al amor de lado. Al amor dulce, verdadero. En resumen, amor de película. No sé qué decir. ¿Maduré? Algunas de las personas más extraordinarias que conozco aún buscan el amor... sin demasiada suerte. ¿Cerré la puerta? Probablemente me aislé de la mentira, sentencié a lo efímero, sellé el cajón de lo incierto, mutilé lo imprevisible y lancé al mar esos mitos acerca del destino. Dejar de creer apaga una llama. De repente el sentimiento pierde nitidez, se vuelve más turbio, más defectuoso, más condicional, más frío e irregular. De súbito vigilas defectos donde el resto solo sienten. Para ti son advertencias. Para otros es amor, inocente, imperfecto, aventurado pero ante todo, suyo. Mientras, yo me cansé de vender cuentos sin final feliz a cambio de un recuerdo de calor tierno.




Fuerte

Calificar a alguien como FUERTE es una acusación muy grave. Le estás otorgando la obligación de enfrentarse a la vida con escudo y nunca mostrarse tal y como es. Cuando llamas a alguien FUERTE, le fuerzas por significado a ocultar sus lágrimas y a no apoyarse en nada. Le exiges que no pida ayuda, que logrará hacer todo por sí mismo. Y lo que es aún peor, decides por esa persona que no importa cuán intensamente sea herida. Si es FUERTE asumes que podrá soportar lo que sea.

La vida nos empuja a situaciones difíciles que no podemos controlar. Sentimos que rebasamos el límite y nos ahogamos en nosotros mismos. Nadie debería ser juzgado como una persona FUERTE. Nadie tiene por qué llevar esa carga de conseguir mantenerse a flote siempre y lo que es aún peor, sin refuerzos ni flotador, como si fuera invencible.


Así no se juega

Hay quien dice que en el amor, como en la guerra, todo vale. Pero no. El amor no debería ser una especie de guerra donde alguien sale herido después de miles de confrontaciones. En el amor nadie obtiene nada cuando acaba, pero quien pierde, puede perder mucho. Y así lo vemos, así nos lo han enseñado. Con consejos, trampas, formas de negociación. Con avisos de no confiarnos. Con precauciones de no entregar todas nuestras armas y aprender a guardar un puñal bajo la almohada.
Así se juega.
Y lo más alarmante es que a nadie le escandaliza. Pero yo me pregunto qué ganan quienes usan mentiras y fraudes para salir triunfantes, como si el amor fuera un juego en el que se hieren unos a otros en lugar de una oportunidad para ser feliz y hacer feliz a otra persona.


Experiencia

La experiencia es el mejor libro de aprendizaje que tenemos a lo largo de la vida. Todos nuestros recuerdos vienen escritos en fábulas. La enseñanza de cada una no se remite a las consecuencias que esas anécdotas acarrearon en nuestras vidas, sino al sentimiento impreso que vivimos en nuestra propia piel, lo que le hace un método tan efectivo para guiarnos a lo largo del tiempo de nuestra vida. Sin embargo, tal y como en las parábolas bíblícas, cada experiencia tiene una interpretación personal que le dará un significado u otro, un dogma u otro. La manera en que decidamos interpretar nuestros recuerdos es única en cada ser humano, y de ella depende todo nuestro futuro. Si interpretamos nuestras experiencias de manera errónea, podemos pasar años, incluso toda una vida equivocados, buscando la felicidad donde no la encontraremos, dando prioridad a lo que no debe tenerla y llegando a peores errores, experiencias y consecuencias por intentar evitar algunas otras. 

¿Pero cómo sabes si el camino que evita el dolor aprendido es el mismo que te lleva a la felicidad? ¿Cómo sabes que has aprendido la lección correcta para ser feliz y al mismo tiempo no tropezar? ¿Cómo sabes cuántos gramos de confianza has de quitar sobre qué elementos?


Temeridad

Estoy asustada. Me asusta la soledad. Me asusta el tiempo. Me asusta el futuro. Me asusta ser diferente. Me asusta el fracaso. Me asusta no ser feliz y no tener con quien compartir nada. Me asusta el amor. Me asustan cosas contradictorias: me asusta no ser importante para nadie y me asusta que alguien me quiera. ¿Cómo vivir así? ¿Qué decisiones tomar si todas me asustan? Estoy en una coma entre mi pasado y el futuro. No dejo de repetirme "esto es mejor que el llanto, el dolor, las mentiras y el insomnio". Sin embargo algo en mi interior añade siempre "sí, ¿pero esto tiene que ser todo?" Debería conformarme aquí, poner un punto antes del llanto, del dolor, de las mentiras y del insomnio. Pero una parte de mí todavía se empeña en ser feliz aún con todos esos riesgos que tanto me asustan. 
Dicen que enfrentarse al mundo contradiciendo a tus miedos es ser valiente porque los miedos no son más que una ilusión creada por nuestra mente. Pero cuando los miedos, tal y como los míos son realidades, se le llama temeridad. Y lo que más me asusta es esa parte de mí dispuesta a enfrentarse al llanto, al dolor, a las mentiras y al insomnio. Esa parte de mí tan temeraria.

Lo que no te dicen

Cuando todo se acaba la gente más cercana siempre suele decirte lo mismo: "el tiempo lo cura todo", "a él le irá peor, nadie puede ser feliz con tantas mentiras, no te preocupes", "no merece la pena estar mal por un idiota", "él no era el adecuado, encontrarás a otra persona". Pero nadie suele decirte la verdad, porque la realidad siempre es más dolorosa. 

Lo que nadie te dice es que la vida es injusta y tienes que asumir que él, por mucho daño que te haya hecho, ha ganado el juego. Él está con otra chica que no te escuchará hasta que sea demasiado tarde y siempre encontrará la manera de ponerse de la parte de su niño. Sabes que es verdad porque a ti te pasó. Y probablemente siempre sea así. Tú no sabes si él es feliz o no, pero probablemente lo sea, se considere un triunfador, ¿por qué si no seguiría jugando de esa manera? Es importante que asumas esto, la vida no es un cuento, el bueno no gana siempre y el malo se pudre. Eso no funciona en el mundo. Y el hecho de perder no te convierte en una mala persona que se lo mereciera. A menudo nos castigamos a nosotras mismas como si no tuviéramos bastante con el sufrimiento que llevamos, creyendo que si nos han tratado mal es porque algo está mal en nosotras. Por eso tienes que entender que la vida es injusta, ¡tú no tienes nada de malo, el mundo es así! Así que no dejes que te cambie. No te conviertas en otra persona creyendo que así te irá bien. No. Si haces lo que crees correcto nunca tendrás tiempo para arrepentirte.

Lo que nadie te dice es que tú no eliges tus sentimientos, tú no eliges de quién enamorarte, no eliges que te traicionen y desde luego no eliges el dolor que viene después. Así que no te culpes. Bórralo de facebook, tira sus cosas, llora mucho y mantente cerca de tus amigos. Habla a diario con alguien, cuenta como te sientes. Cuando haya pasado el tiempo suficiente y estés preparada, ponte un vestido, cambia de look, sal de fiesta, baila toda la noche, haz tonterías que siempre quisiste hacer y nunca llegaste a cumplir a su lado. Cuando aún haya pasado más tiempo podrás escuchar vuestras canciones, ver vuestras fotos y no sentir dolor. Te aviso de que el tiempo para pasar estas fases es indefinido, y puede llevarte desde semanas a años curar el vacío. Y luego, olvídalo a él. No es un "olvida" porque su recuerdo te haga sufrir, sino porque a él no le importas nada. También es importante que asumas esto. Probablemente jamás le importaste. Él no te recuerda, todo el tiempo que pierdas en pensar en él no volverá y no te dará nada. Aunque duela ten presente que para él tu existencia no tiene ningún valor.

Lo que nadie te dice es que nada te garantiza que vaya a haber alguien para ti en el futuro. Tienes que aprender a ser feliz tú sola, sin necesidad de nadie, porque aunque hubiera otra persona, las relaciones acaban. Los amores de película solo existen en las canciones. Nos han enseñado que para realizarnos como personas tenemos que casarnos y formar una familia. Falso. La vida puede ser lo que tú quieres que sea, para realizarte solo tienes que hacerte feliz, y no hay nadie que vaya a hacerlo por ti incondicionalmente. Ya lo dijo John Lenon, no existen las medias naranjas, tú ya naciste completa y así tienes que aprender a vivir.

Lo que nadie te dice es que cuando lo veas a través de la perspectiva del tiempo, lo que te parece un mundo, solo habrá sido un guisante bajo tu colchón y entonces entenderás por qué decían que no merecía la pena sufrir tanto. Pero solo entonces. Mientras tienes que comer helado y ver películas bajo una manta mientras hablas con tus amigas de lo cabrones que son los hombres. Y lo más importante es que después aprenderás. Aprenderás a elegir, a no fiarte, a distanciarte de la gente, a esperar, a ver los detalles, a ser fría cuando sea necesario, a mantener tu dignidad por encima del amor, a distinguir la realidad de tus ilusiones y a vivir solo contigo misma sin necesitar a nadie. Olvídalo a él, pero recuerda el golpe. Siempre. Si no quieres que la historia se repita.

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Cualquier cosa que le des a una mujer, ella lo multiplicará: dale esperma y ella te dará un bebe. Dale una casa y ella te dará un hogar. Dale alimentos y ella te dará una exquisita comida. Dale una sonrisa y ella te dará su corazón. Ella multiplica y engrandece lo que recibe... Así que si le das una cagada, ella te echará una tonelada de mierda.